Desastre Sonoro.
Antes, sólo bastaba aquel viejo radio, único medio que nuestros antepasados poseían. Pero como historia y junto con ella hemos cambiado, lo que nos emociona más, es estar en lugares ruidosos, como discotecas o grandes fiestas, este tipo de cosas son las que ocasionan problemas con nuestro alrededor, pero más que nada a nosotros mismos y sin darnos cuenta estamos deteriorando nuestro oído.
De persona en persona se va aumentando hasta llegar a multitudes y no es sólo a causa de la música a alto volumen, hay más medios u objetos que transmiten sonidos a veces gustosos, como a veces irritantes.
En la cotidianidad se escuchan miles de sonidos, cuando vas caminando escuchas al vendedor gritando, ofreciendo lo que vende, el claxon de los autos, las ambulancias y mucho más.
Por eso es bueno tomarse un descanso, desconectarse de aquello sonoro y conectarse con la serenidad.



Comentarios
Publicar un comentario